En la sociedad actual cada vez estamos más concienciados con el medioambiente y buscamos casas y servicios que sean más respetuosos con el medioambiente y por supuesto que consuman menos. Para que las personas sepamos cuánto consumen los electrodomésticos desde hace varios años existe una especie de ranking que se denomina clasificación energética.

¿Qué es la clasificación energética?

La eficiencia energética se ha convertido en uno de los aspectos en los que más nos fijamos los consumidores a la hora de elegir un electrodoméstico. La clasificación energética es una ordenación de los electrodomésticos en función de su consumo. Los aparatos eléctricos que menos energía consumen los podemos ver etiquetados con una letra A y los que más recursos consumen tendrán una letra inferior, por ejemplo la D. Es obligatorio que los mecanismos eléctricos tengan esta etiqueta para poder vender el producto.

La clasificación se acompaña de manera adicional con A+, A++ y A+++. Esto se hace porque dentro de la categoría A han salido productos que son más modernos y que consumen energía. Así que cuantos más signos positivos tenga la tecnología significará que es más eficiente. Para que quede más claro el término de eficacia, os vamos a dar un ejemplo: la clase A+ supone un 10% de ahorro en la factura de la luz, la clase A++ ahorrará un 16% de electricidad, en el caso de los modelos A+++ se puede llegar hasta un 50%. Con estas cifras seguro que ya os dan más ganas de comprar una televisión A+++ pese a que cuesta más cara.

Esta clasificación también tiene un código de color, los más eficientes estarán marcados con el color verde. Esta tonalidad irá cambiando poco a poco hasta convertirse en rojo para los electrodomésticos que más energía consumen. De esta forma encontramos siete clases:

  1. Verde Oscuro con letra A, A+, A++ y A+++
  2. Verde césped con la letra B
  3. Verde pistacho para la letra C
  4. Amarillo para la letra D
  5. Color calabaza para la letra E
  6. Color naranja para la letra F
  7. Color rojo para la letra G

Siento decirte que si compras un aparato eléctrico en cuya etiqueta aparece la letra G y en color rojo, vas a pagar más en la factura de luz que si compras uno con letra A en color verde oscuro. Obviamente, estos últimos electrodomésticos suelen ser un poco más caros, pero este gasto te saldrá rentable porque ahorras en la factura de la luz.

Información extra del eco etiquetado energético

Este pictograma energético, además, contiene información extra muy interesante, el contenido puede variar en función del aparato que tengamos delante. Pero básicamente podemos encontrar esta información:

  1. La marca.
  2. El modelo del producto.
  3. La escala de color con la tonalidad asignada destaca y con la letra en grande.
  4. Factor de eficiencia energética estacional.
  5. Nivel sonoro.
  6. Zonas geográficas en modo calefacción.

Anteriormente, has leído factor de eficiencia energética estacional, puede ser que no sepas que significa este término, por ello os lo vamos a explicar. Los electrodomésticos no gastan igual cuando funcionan para frío o para calor, en el caso de los aires acondicionados. Normalmente, cuando un aparato emite calor, consume más energía. Si vemos que junto a las siglas SEER y SCOP aparece un número alto, esto quiere decir que es más eficiente.

El nivel sonoro es un aspecto que también miran mucho los clientes. Por ejemplo, no igual de molesta una lavadora cuyo nivel sonoro es 55 dB, que otra que genera 45 dB. Obviamente, este último modelo es más silencioso y los usuarios lo elegirán más.

Respecto a las zonas geográficas, en Europa encontramos 3 clases, el SCOP variará en función del sistema de instalación y, por lo tanto, también variará esta clasificación. Cuanto mayor sea el número, más eficiente será.

¿Quién rige la clasificación energética?

No debéis pensar que esta clasificación que esta etiqueta la ponen los propios fabricantes de los electrodomésticos. La Unión Europea es el organismo que se encarga de realizar esta acción, para ello ha creado tres directivas:

  • Directiva 2010/31 de eficiencia energética.
  • Directiva 2010/30/CE o Directiva sobre etiquetado energético (Energy Labelling).
  • Directiva 2009/125/CE o Directiva ErP o de Ecodiseño.

A continuación, un laboratorio especializado, que cuenta con asesores homologados, estudia la documentación que le mandan las empresas y se encarga de emitir la respectiva etiqueta. Como podéis ver, es un sistema muy estudiado para que el rendimiento de todos los electrodomésticos en Europa sea el mismo.

La clasificación energética es un tipo de documento que puede ayudar a los clientes a elegir el mejor electrodoméstico. Como hemos comentado anteriormente, el más eficiente costará un poco más, pero luego tendremos el beneficio de gastar menos en la factura de luz. En el caso de aparatos como los termos, mayor gasto implica también más capacidad, así que son datos que debemos estudiar antes de la compra.

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